93 desprendía fuego por la punta. Los dioses hundieron al indiscreto bajo tierra y lo condenaron a ser comido por los demás. En castigo de su curiosidad le cubrieron el cuerpo de ojos ciegos” 69 . La más elemental presencia de la papa en nuestras mesas es al natural, cocinada al rescoldo, al horno, sobre las brasas o hervidas en un mallo o papas con color. Este es un plato de papas peladas hervidas con sal a las que, una vez cocidas, se las baña con una salsa de ají, comino, pimentón, sal, ajos y cebollas picadas a la pluma, condimentos que han sido fritos; generalmente acompañan una comida mayor, como si fuera pan. Para que las papas no queden aguachentas, una vez sacada el agua, se cubre la olla con un paño y así quedan harinosas. Para los mapuche, mallun era cocer en la olla con agua la carne o las papas peladas. Antiguamente ‘mallo’ era una tierra blanca, parecida a la tiza, usada para teñir y condimentar los alimentos. Las papas coen o papas con chaleco , en cambio, se cocinaban al rescoldo, práctica que se ha dejado de hacer por el alejamiento con el fogón. Se sacaban con una paleta o huiñiqueldo y se ponían en un yole , un canastito, para sacudirle la ceniza. Eran consumidas con leche caliente con una hojita de yerba buena. A veces era el único alimento que los escolares llevaban al colegio. En el siglo XVIII asistían desde sus estancias “cargados por estas playas con una chigua de papas a sus hombros y una bolsita de harina sin otro cocaví ni otro regalo (…) [salen a] juntar unos palitos de leña para hacer su fuego en que asen sus papas, y hecho su ulpillo de harina tostada que llevan, se vuelven a las dos de la tarde a la escuela. El mismo cuidado y distribución ha de haber a la tarde” . Una variante es un guiso llamado queche que consistía en papas tostadas al rescoldo y luego cocinadas con luche. Quiched llamaban los mapuche a las papitas nuevas que están en la raíz de la mata. Las papas llif-llif (llíu-llío) también eran tostadas, pero sin cuero. Al sacarlas del rescoldo se acostumbraba a rasparlas con conchas de chorito. Sin embargo, las papas de este archipiélago son sabrosas con su sola cocción. Al estar listas se les bota el agua y, con la olla destapada, se deja reposar unos minutos para lograr que la papa resulte blanda y harinosa. El uso de la variedad de papas en colores, formas, sabores y texturas, las hace apropiadas para cada plato y ocasión. PAPAS AMASADAS Los panes de papa son esencialmente el milcao , el chapalele , la mella , el tropom ( chopom ), la chochoca y el erengo . El chapalele es una masa de papa cocida y harina amasada con manteca, chicharrones finos ( yides ) y sal; se modela como panecillos redondos y tableados y se ponen en el curanto sobre hojas de pangue , del helecho costillade vaca o en hojas de avellano. Gueldepes o pelaos de milcaos eran chapaleles de chuño, hervidos. La tortilla de papa , blando o cema consiste en la misma masa cocinada al rescoldo o al horno. Esta masa marca la transición entre el milcao y el pan. El chapahuilco , siendo de las mismas masas, se modela como un panqueque no muy delgado, se rellena con chicharrones, como una empanada, y se cuece en agua hirviendo con sal. Cuando salen a flote, ya están listos. Otro chapalele hervido se hace exclusivamente de harina y tiene forma de sopaipilla ; esta versión requiere ser untada en miel o yides , cuando acompaña al café o mate. Algunos los llamaban orejas de perro . Las humintas de los huillincanos se hacían con masa de milcao mezclado con harina y hervidos. 69 Eduardo Galeano, Memorias… III, basado en O. Plath, Geografía... p. 3.

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