56 Patrimonio agrícola mundial LICOR DE ORO Los holandeses estuvieron en Chiloé en 1600 y 1643. Eran corsarios que venían a estas costas a hostigar las posiciones españolas. Pero los chonchinos cuentan que a fines del siglo XIX eran también flamencos los navegantes que recalaron en Vilupulli por alguna avería de su nave. Ellos habrían enseñado a preparar el licor de oro. Doña Rosa Pérez Pinto como casi todas las familias de este pueblo sabe prepararlo muy bien, como parte de sus herencias y patrimonios. Hace, además, una docena de mistelas como murtao, apiao, guindao … y el rompón . Este pueblo creció económicamente desde mediados del siglo XIX por la empresa maderera del Rey del Ciprés, Ciriaco Álvarez. Fue más importante que Castro y se incubaron aristocracias y familias de alcurnia. La chicha demanzana no fue suficiente para los nuevos y refinados gustos. Empero, el licor de oro y las mistelas resultaron adecuarse mejor a estas exigencias. Para hacer tres o cuatro botellas de licor de oro se necesitan: 1 litro de alcohol puro. Con aguardiente no queda igual – dice doña Rosa - Ese licor traspasa su sabor que resulta dominante, quitándole la identidad de licor de oro. 2 litros de leche de vaca 600 gramos de azúcar 2 limones jugosos: ralladura de su corteza superficial y jugo. 10 clavos de olor 1/2 vasito de esencia de almendras 2 vainillas Azafrán. Hidratar en medio vasito de agua caliente para que suelte el color. Preparación: En un tiesto mezclar el alcohol, ralladura y jugo de limón, azúcar, vainilla, clavos de olor, esencia de almendras, el azafrán con su líquido y la leche que se corta de inmediato. Si no sucede así, agregar más jugo de limón. Macerar por diez días, al menos. Sin embargo, se puede prolongar hasta 30 días. Revolver de vez en cuando. Finalmente destilar, gota a gota, en papel fieltro. - No hay que acelerar el proceso - nos recomienda doña Rosa - Tampoco hay que estar nerviosa, porque no resulta. Pero, por sobre todo, hay que hacerlo con cariño - remata ceremonialmente la licorera de Chonchi. El licor de oro , las mistelas y el rompón se acompañan con una galletita cuya textura, similar a las galletas de chuño, absorbe los sabores de los licores: la rosca chonchina . - Es una masa de harina, huevos, manteca y azúcar. Por 10 huevos van 10 cucharadas soperas de manteca de cerdo derretida y azúcar a gusto. Se forma la pasta con harina cernida y se amasa mucho hasta ablandarla. Se adelgaza y se hacen las roscas como un picarón. Se ponen al agua hirviendo; cuando salen a flote se sacan y se dejan enfriar un rato. Se ponen al horno hasta secarlas.
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