126 Patrimonio agrícola mundial El queldo es la paleta que revuelve constantemente. Se prefiere para este frito carnes del espinazo, lomo y costillas del animal. Son agregadas cuando la grasa está en su máximo caldor. Las carnes que salen comprimidas y se desintegran en yides que van al fondo, junto a los chicharrones . Milcaos, roscas y sopaipillas se cocinan casi al instante. La comilona del reitimiento parte ofreciendo papas con chicharrones o coyuto . De estas faenas la familia se aprovisiona de manteca, chicharrones y yides, morcillas y carnes que son ahumadas. Esto da paso a esa hermosa relación vecinal que es el yoco . Para el invierno son sabrosas las cazuelas de chancho ahumado que, en ciertas casas cocinan con levu o las aliñan con mucha hierbabuena . RAMÍREZ, EL CAMINANTE Ramírez era un caminante. Recorría los poblados costeros con una bolsa a la espalda. Pasaba por Tenaún, Calen, San Juan. Nadie sabía adónde iba. En Colo, mientras el caminante recorría las casas buscando comida, un par de jovencitas revisaron su saco en el pórtico de la iglesia, donde dormía. Había papeles, harapos y una lagartija, lo que espantó a las muchachitas que salieron corriendo como ‘alma que las lleva el Diablo’. Entre dos luces ya estaba el día cuando el viejo errante se presentó en la casa de las chicas. --- Entréguenme la cuchara que me robaron. --- Si había papeles… y una lagartija, nomás- dijo la mayor, tiritando en el umbral. --- Ustedes verían una lagartija- contestó irritado- pero mis cucharas son mis cucharas . Y se retiró rezongando por la noche del pueblo. Se quejó con un vecino: ---En este pueblo hay gente que por nada esconde la comida bajo sus faldas. …y ¿cómo podrían quejarse de lo que les pudiera pasar? Al otro día Ramírez ya no estaba y en el portalón de la iglesia había una lagartija impresa en fuego, como la marca que estampan en los animales para reconocerlos. Esa noche pusieron en las entradas de las casas ramas de palqui, puelo y quilmay . Ellas quemaron hojas de tepa y las cenizas las desparramaron en las cuatro esquinas de su casa. Querían protegerse de los brujos y de la advertencia de Ramírez , el Errante. Pablo Ulloa, en Calen, lo conoció como nadie de nosotros porque su padre había intimado con el misterioso personaje, incluso, más de una vez durmió en su casa. ---Era un mensajero - nos dice poniéndose serio -. Caminaba esta costa desde Yaldad hasta Lacuy. Era un observador. Sabía del destino que la Mayoría le había deparado a cada cual. Era un hombre de gran poder, pero para la gente era un vagabundo, un errante que andaba de tumbo en tumbo. No, él era un caminante, un Mensajero de la Mayoría. La guañaca o mingao Esa noche, un alma caritativa, compartió con el errabundo su cena de anochecida. Nunca comía dentro de las casas así que recibió en un tarrito el caldo de guañaca y en su plato la harina. Se dirigió a la iglesia. La cabeza del chancho ahumada se troza, se aliña, y se pone a hervir por muchas horas. El caldo que resulta se pone en un plato donde ya hay harina tostada (ñaco). Mientras se cucharea se va mezclando. Cuando no hay un caldo de carne se prepara uno con ajos sal, manteca y ají. Cualquier huesito hervido da sustancia. TRAGUA (chagua) El chancho es una de los animales que más productos entrega: manteca, carne, morcillas. Del reitimiento ( chicharrones, milcaos, pestiños, roscas ), además de la cabeza, las patas y la tragua. Para obtener un cuero sabroso, el animal es puesto en una fogata para quemarlo con las abundantes llamas de la pira. Finalmente

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