100 Patrimonio agrícola mundial SOPAIPILLAS, CHURRASCOS Y TORTILLAS (LEUCAS) Estas masas fueron preparadas antiguamente con harinas molidas en piedras de mano o molinos. Era un buen bastimento, como lo fue el milcao y la harina tostada, para llevar en viaje o para los trabajos alejados de la casa porque mantiene el sabor, como si fuera una galleta. Tortillas Se forma un volcán con 2 kilos de harina. En el cráter se revientan 3 huevos, 4 cucharadas de manteca líquida, levadura, 1/4 kg de chicharrones y agua tibia. Se amasa enérgicamente hasta lograr una masa blanda. Se forman las tortillas. En el fogón se cubren con rescoldo. En el horno se ponen en una lata enmantecada. A la media hora se sacan del calor. Las que van al fuego se las raspa con conchitas de chorito; también se pasan por agua y luego se limpian. Hay una variante que son las tortillas de hoja : se extiende la masa, untándola con manteca en su superficie, doblándolas y estirándolas varias veces hasta formar el pan. Esta tortilla se cuece al horno. Las sopaipillas y churrascos derivan de la misma masa. La sopaipilla, sopaipa o pestiño es romboide y el churrasco circular, del tamaño del sartén y con una perforación al centro. Se prepara una masa con harina, manteca derretida, levadura, sal y agua caliente. Amasar con energía hasta lograr una masa elástica y blanda. Leude. Extienda con el uslero, en superficie enharinada y corte según la forma requerida. Roscas Formar una masa con la harina mezclada con 10 huevos, media taza de azúcar y 2 cucharadas de levadura. Batir enérgicamente e ir agregando la manteca derretida; si es necesario añadir agua caliente. Continuar amasando hasta formar una masa blanda y flexible. Formar las roscas de forma circular, abriendo los bordes con tijeras. Freír enmanteca muy caliente y abundante. Se obtiene un bollo circular, con textura de galleta. PAN Laura Mañao era pobre. Sus vecinos le pagaban una chigua de papas por día trabajado. Con estos víveres y con las mariscas, una vez al mes, iba alimentando a sus hijitos. Prefería la casa de los ricos porque allí tenían pan de trigo y ella separaba una rebanada de esos bollos grandes para llevársela a Anita. Como esos pajarillos que crían, llegaba con el pancito envuelto en su pañuelo de narices y se lo daba a la más pequeña que picoteaba con sus primeros dientes de leche. Pan diario El trigo ingresó con los españoles a estas islas. Sustituyó a la teca , al mango y a otros cereales que alimentaban a los mapuche. Pero no reemplazó a la papa. Los panes coloniales fueron de papa, trigo o mezclas de estos alimentos. Doña Esterlina Millao recuerda cómo preparaba sus levaduras en un recipiente de madera. Solamente agua y harina en estas chunguitas que reposaban en una cama de afrecho, sobre una alita de boqui , cerca del calor.
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