Productos agrícolas CEREALES 73 Productos y preparaciones de la Región del Libertador General Bernardo O’Higgins galleta estaba lista alrededor de las cuatro de la tarde y se la llevaban generalmente calientita”. Y que muchas veces se usaba como parte importante del almuerzo, junto con el ulpo: “[En] los potreros de adentro normalmente iba un trabajador que si estaba haciendo una faena allá, se iba a pie o a caballo, y el almuerzo de él era una galleta. Y usted lo veía sentado, a la una a la sombra de un árbol y empezaba con un cortapluma a comerse esta galleta, y era un alimento tremendamente energético” (Sergio Lira, Marchigüe). La galleta tradicionalmente se realizaba con levadura de harina, lo que hoy en día es conocido como “masa madre”; en los tiempos modernos, con la llegada de la levadura industrial, se cambiaron los hábitos. La señora María Victoria Piña, de El Maqui, también recuerda que en algunos fundos repartían la galleta a las cinco de la mañana y que tenía un diámetro de 30 centímetros, aproximadamente. El investigador y cronista Oreste Plath describe los almuerzos de las antiguas haciendas de la zona central de Chile: “La campana de la hacienda llama al descanso, a la porotada con harto color y ají; a la galleta de pan moreno y a sorbo de vino”. También la menciona Ricardo Martín Molina en el texto “Condiciones económico-sociales del campesino chileno” (1947), donde describe la galleta como “un pan de 200 a 500 gramos de harina completa (grano y su cascarilla molidos), generalmente añeja o dura”, y dependiendo del predio, iba acompañada de porotos, porotos con mote, maíz, o chuchoca. Los trabajadores diariamente recibían su ración de alimentos, donde se les entregaba al menos una “galleta”, un tipode “panmoreno”, para sualimentación en la jornada de trabajo. Avanzadoel sigloXX, unacostumbreque se remontaba a los tiempos de la Colonia se fue perdiendo y hoy no hay datos concretos de la presencia de la galleta en otras regiones. De hecho, el teórico y estudioso del folclor nacional Manuel Dannemann la daba por desaparecida. Pero en la Región de O’Higgins, específicamente en la Hacienda Histórica de Marchigüe, aún es recordada. Don Sergio Lira, de la comuna de Marchigüe, nos cuenta algo más de la galleta: “La vi siempre desde chico. Se hacía todos los días. Dos mujeres calentaban el horno con leña, siempre era leña de pino, amuy alta temperatura. Previo a eso habían preparado la masa, llamemos la masa que era siempre harina gruesa que era trituradaenmolinos locales (...) Entoncesquedaba una harina bastante tosca [de grano entero] y a esa se le agregaba una porción de grasa. Con eso se hacía unamasa, todo amano en unos tableros. Y después que estaba el pan ya formado, con una paleta larga (...) de madera se iban metiendo las tortillas dentro del horno y se tapaba”. El entrevistado recuerda que este pan se entregaba en las tardes, después de la faena del día: “Las personas retiraban su pan de la llavería y el pan del día, o sea, la Galleta Arriero Producciones
RkJQdWJsaXNoZXIy MjA1NTIy