PATRIMONIO ALIMENTARIO DE CHILE

37 Productos y preparaciones de la Región del Libertador General Bernardo O’Higgins así es raro el año en que se sintió alguna falta en estos granos, y lo ordinario es valer muy baratos. La fruta, generalmente, no se compra, sino que con facilidad se deja entrar a los huertos y a comer lo que quieran” (Correa Vergara, 1938, 31). Sin embargo, la introducción del trigo fue crucial para el desarrollo agrícola de la zona central. La construcción incipiente de canales de regadío en la colonia ayudó a dicho crecimiento, consolidándose como los territorios más importantes de la costa del Pacífico en la producción triguera (Cofré & Stewart, 2019; Bauer, 1994, 87). La cercanía de la Región deO’Higgins con Santiago ayudó a ampliar su mercado local, superando en 1767 las 10.000 plantas en las viñas de Rancagua, Mostazal y Peuco (Cofré & Stewart, 2016). Según Octavio Avendaño, entre 1877 y 1928, Colchagua fue la provincia demayor producción de maíz a nivel nacional (Avendaño, 2021, 189). En el caso de la producción del vino, la zona central fue privilegiada por su clima mediterráneo, el que permitió la buena conservación de la uva frente a la ausencia de heladas. Destacaron en este ámbito desde la Colonia las haciendas Copequén; Pan de Azúcar, en el valle de Codegua, y Nancagua, en San Fernando (Muñoz, 2000). El sistema de encomienda pasó a consolidar la hacienda, donde los trabajadores vivían dentro del fundo con sus familias, alojados en viviendas construidas por el propietario, quien dejaba la administración generalmente a un mayordomo que dirigía las actividades diarias. El trabajador debía llevar a otro familiar “obligado” todos los días, en jornadas de sol a sol, donde a mediodía se les daba almuerzo y, generalmente, dos panes. El pago en dinero era muy escaso, particularmente porque los hacendados destinaban las monedas para la importación de productos manufactureros (Bengoa, 2015). Así define al inquilino como un trabajador que “con el tiempo se irá transformando en un siervo. Al igual que lo ocurrido con la tradición europea, en el Chile central, el antiguo arrendatario libre se transformó en la casta de los siervos establecidos al interior de las haciendas” (Bengoa, 2015, 96). Algunos ejemplos de este sistema son la hacienda El Huique, que poseía en 1860 más de 8.000 hectáreas; la hacienda Calleuque, con un granmolino e iglesia propia; la hacienda Yánquil, principalmente de producción triguera, y el fundo Taulemu. Según José Bengoa, este sistema hacendal no se modificó hasta 1968 (Bengoa, 2015, 139-140). EL ESTABLE SIGLO XIX Con las transformaciones políticas a partir de la independencia de Chile de la Corona española, se implantó un modelo de crecimiento hacia afuera, reforzando la exportación de minerales y productos agrícolas. Aunque se ha exagerado la relevancia de Chile en la venta de trigo a California o Australia, internamente dichas exportaciones fueron importantes para la modernización en la zona central. Chile reemplazó, en parte, la disminución que se venía generando hacia el Perú. De 170.000 quintalesmétricos enviados al Callao en el siglo XVIII, se bajó a 135.000 en 1840. Hacia California lomáximo que se llevó a enviar fueron 277.000 quintales, en 1850, y 323.000 hacia Australia, en 1855 (Correa Sutil, 2013; Bauer, 1994). Según las estadísticas agrícolas de 1879, la zona de Colchagua produjo el 11,22% de trigo blanco y 5,54% de trigo amarillo de la producción total del país. La zona de Codegua y el resto de la región se consolidó en la producción de vid, trigo y la crianza de animales, estabilizando el funcionamiento de algunas haciendas. Por ejemplo, en el fundo San Miguel, en la Provincia Banco de imágenes de FUCOA Trigo

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