258 Productos Marinos Patrimonio Alimentario de Chile PREPARACIONES DULCES Torta chilena La torta chilena es una receta antigua que se lleva a cabo en cumpleaños u otras celebraciones; es muy parecida a las tablillas. Para la masa se necesita por cada kilo de harina cinco yemas, un poco de azúcar y puede ocupar un mantequilla, margarina o manteca de cerdo, “con manteca de chancho queda más blanda; con estas margarinas no queda bien blandita” (María Victoria Piña, Pichilemu). Todos los ingredientes se juntan hasta formar una masa, la que debe ir cortando en partes iguales y uslerearla hasta conseguir una masa delgada para cortarla en circunferencia o de la forma del molde que ocupará. Una vez cortadas, tiene que pinchar las masas unas dos o tres veces con el tenedor. Las masas se van poniendo al horno hasta que se cocinen, hay que estar mirándolas dado que son delgadas; en unos minutos están listas, y entre más doradas, más duras quedarán. “Las ‘farascas’3 quedan duritas cuando uno la saca del horno. Y entre más días tiene (...) va ablandando” (María Victoria Piña, Pichilemu). Para el relleno se ocupa un kilo de harina, azúcar a gusto y agua. Todo se pone dentro de una olla a fuego bajo y se revuelve sin parar hasta que se forma una especie de engrudo. En ese punto se vierte el caramelo y se sigue revolviendo. Estará listo cuando la mezcla ya no tenga sabor a harina. Para el armado, ponga una masa sobre una base y sobre eso el relleno, y repite consecutivamente. En la parte exterior lleva un merengue cocido. Para realizar el merengue, “[en] una olla usted pone el agua a hervir (...) y le sienta la otra olla, con la azúcar y las claras de huevo [y] se bate con la batidora hasta que queda a punto (...). Usted pesca un poquito, ya cuando la batió, póngale usted, unos cinco minutos (...), pesca un poquito usted y se queda paradito y el merengue (...) está listo” (María Victoria Piña, Pichilemu). Antiguamente, cuando no existían las batidoras, o aún no habían llegado, se ocupaba palos que se encontraban en el patio. La señora María Victoria Piña comenta que el nombre que tenían era “parque”: “Se pelaban bien peladas; quedan las varillitas blanquitas (...). Con tres, cuatro varillitas de esas juntas, y se batía” (María Victoria Piña, Pichilemu). 3 Término para denominar hojarasca, masas de hoja omasas secas y frágiles. Esta nominación fue evolucionando generación tras generación y terminó siendo “farasca”, nombre que se usa en varios lugares rurales (nota de la editora).
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