87 EL AHUMADO Antes que nazca el padre El hijo anda a carreras El humo ha sido hasta mediados de siglo un acompañante permanente de las viviendas, especialmente cuando la vida hogareña se llevaba en torno al fogón. Hoy esa cocina ha sido reemplazada por una habitación al interior de la vivienda, o anexa a ella, donde se ha instalado una estufa de fierro. En esta cultura el humo ha cumplido desde funciones mágico- religiosas como purificador, medio de comunicación en tiempos remotos y preservador de alimentos. La cocina a fogón continúa cumpliendo un importante rol como bodega y espacio para cocer la comida de aves y chanchos, carnear, secar granos, almacenar papas y para ahumar papas en el sobrado o entretecho ( yange ), cuyo cielorraso está hecho de varas de luma, una junto a la otra, permitiendo el entrepaso del humo. Allí se ahúman las papas choes ( yanges o añejas ) y se deshidratan las bolas de deche para transformarlas en harina erengo. El luche también es secado en ese sitio. El ahumado de pescado habitualmente se ha hecho en la cocina a fogón, excepto cuando son grandes cantidades y se construyen enramadas especiales. Se prefiere el arrayán , la luma y el chilcón . Antiguamente los curantos eran hechos para cocinar los mariscos, luego ensartarlos y ahumarlos. Todavía tienen gran demanda los paquetes de cholgas ahumadas traídas desde las Guaitecas y las navajuelas y otros productos mariscados aquí en Chiloé. Frutos de la tierra Se cree que: No hay que jugar con humo porque presagia pobreza (Llingua). Es señal de mal tiempo cuando el humo de la chimenea no se esparce, formando una neblina baja (Dalcahue). Las semillas se pasan por humo o se le hace una mezcla de ajos con sal, piedra lipe y ceniza para que el “Mal Cristiano” (brujo) no le haga daño (Achao). Para que los lechones no se arranquen hay que pasarlos encima del humo. Para el treputo (o cheputo) el chamán guasquea las aguas del corral con ramas de chaumán y fuma una cachimba conmapucho cuyo humo expulsa en todas direcciones. Así limpia esta trampa para peces de la maleadura que pudo ocasionar un Cuchivilu o una brujería 67 . Cómo se ahúma en Llingua Irene Mansilla va a mariscar tacas y culegnes cerca de su casa. Los sancocha y los desgrana. Los sumerge en agua fría de mar para endurecerlos y botarles la arena. Se ensartan en junquillos (previamente pasados por el fuego para hacerlos más resistentes) con una aguja de quila o luma llamada dinque . Se atraviesa el marisco por la parte más robusta. Se forman sartas de tres cuartas de largor. Cada sarta es como un collar; tiene dos patas (una pata son dos cuelgas) y un paquete es la medida mayor que equivale a cinco sartas (20 patas). Se lleva a la cocina a fogón o a un ahumadero. Se cuelgan las 67 Cf. Cárdenas, Antonio. Usos y Costumbres de Chiloé, Nascimento, 1978.
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