38 Patrimonio agrícola mundial Según Tangol (Diccionario) en el cerro Hornohuinco, entre Chacao y Quemchi, se encuentra oculta una piedra que tiene en su interior una pirimán que es tan poderosa que es capaz de atraer oro, por lo cual el cerro se ha vuelto una mole de oro macizo. Las quepucas o capucas 48 son dos piedras de sílice poroso de infusorios, utilizada en ritosmágicos de fertilización, especialmente en semillas de papas. Se trata de dos piezas, una más alargada que la otra, simbolizadas como masculina y femenina, que se frotan sobre las sementeras. “Se da este nombre a ciertas piedras calizas que se extraen del cerro Chepu (...) y que poseen (...) la virtud de hacer muy fructíferas las semillas si antes de sembrarlas se les espolvorea polvos de estas piedras, que resulta de frotar unas con otras”. Estas piedras son manejadas o por indígenas, están indicados como brujos, o por viejos que se apellidan encantadores o curiosos. Después de la operación del frotamiento se las guarda con mucho respeto y cuidado para sacarlas otra vez cuando la sementera comienza a fructificar. Entonces para darles poder “ se les ofrece el holocausto sacrificio de flores del sembrado, quemándolas sobre ellas antes de la salida del sol i con ignorancia del dueño del papal …” Estas ceremonias son restos de las antiguas prácticas del culto de la piedra, que caracteriza a las razas más antiguas del mundo” 49 . Alejandro Cañas Pinochet, quien hizo estas observaciones, describe una ceremonia llamada “el encanto” que a comienzos del siglo XX se practicaba en las islas orientales del departamento de Quinchao: “Los encantadores son ciertos hombres i mujeres que preparan el encanto para que produzca abundantes frutos la sementera de papas i proceden así: reúnen mariscos i en especial caracoles en cantidad de doce pares; recojen doce pares de palitos o leña que bota el mar; doce palitos de los caminos; doce de las cuatro esquinas i del centro del cercado que va a ser sembrado; doce pares de flores de los campos i doce pares de las mismas de los árboles fiutales. La leña i los palitos se queman, para quemar cenizas se agrega a esto polvos de las capucas y de millaunllin, que son unas piedras virtuosas” . Esta mezcla era luego espolvoreada por los encantadores sobre las papas destinadas a la siembra. Las capucas se les guardaba ocultas en lugares libres de profanación para verlas y tocarlas sólo en los momentos precisos 50 . Esta práctica parece ser reminiscencia del culto a la fertilidad, en relación a los principios masculino y femenino. Según una leyenda, estas piedras son el resultado de una elaboración mágica: “En la cumbre del cerro Huimanao hay un orificio que llega hasta el fondo del cerro, donde se encuentra un molino. Por ese hoyo (...) se deja caer una calavera. En cuanto ésta llega a la tolva (…) la piedra del molino comienza a girar con una rapidez asombrosa. De inmediato, por otra abertura que se encuentra en la falda del mismo cerro, empieza a salir el polvo proveniente de los huesos de la calavera. A ese polvo (…) se le agrega un líquido de color café, hasta que logra formar una pasta. Esa masa, previamente cocida en el rescoldo, pasa a formar una quepuca. Será hembra o macho según el sexo del difunto” 51 . Mitos 52 “Cuando las parejas de dioses se abrazaban, temblaba la tierra y se desataban los maremotos. Eso se sabía, pero nadie los había visto. Dispuesto a sorprenderlos, el cacique nadó hasta la isla próxima. Solamente alcanzó a ver a un lagarto gigante, con la boca bien abierta y llena de espuma y una lengua desmesurada que desprendía fuego por la punta. Los dioses hundieron al indiscreto bajo tierra y lo condenaron a ser comido por los demás. En castigo de su curiosidad le cubrieron el cuerpo de ojos ciegos” 53 . La coñipoñi es un gusanillo de color plomizo que vive en los tallos de las matas de las papas. Tiene la virtud de tranquilizar, adormecer y evitar que lloren las guaguas. Se les mantiene bajo la almohada del lactante y se les alimenta con la misma leche 54 . 48 También: quépucas, quedaucas, queducas, copucas, cupucas. El concepto esta asociado al mapuzungun QUEUPÜ ‘piedra negra como pedernal, usada para sangrarse y para hacer hachas’. Es similar a la «piedra rayo» de Europa que se supone caída en las tormentas desde el cielo. 49 Alejandro Cañas Pinochet. Estudios... 50 Alejandro Cañas Pinochet. La Religión. , 26-27 pp. 51 Nicasio Tangol. Chiloé ... 52 Para ampliar este tema puede consultarse: Renato Cárdenas. El Libro de la Mitología , Atelí, Punta Arenas, 1999. 53 Eduardo Galeano, Memorias .. III, basado en O. Plath, Geografía.. p. 369. Empero, la leyenda parece ser más bien peruana, donde también es conocida. 54 Deriva del mapuche. COÑÜN ‘parir, multiplicarse, dar’. CONINTU ‘hijo, hija’ POÑÜ, POÑI ‘papa’.

RkJQdWJsaXNoZXIy MjA1NTIy