25 Cavada, generalmente van acompañados de baile 15 . Ya en 1870, Recaredo S. Tornero, lo ve como encuentro festivo 16 : “… I mientras se cuece el sabroso curanto, bailan los invitados a su alrededor al compás del harpa i guitarra la famosa seguidilla (…) entretanto circula con profusión el aguardiente de papas i la chicha de manzanas …” Hoy el curanto es festín por su prodigalidad y por lo prodigioso que resulta su cocción que ha mezclado los sabores del mar y de la tierra permitiendo, a la vez, que cada alimento conserve su sabor y textura. Cada curanto es además para los comensales fiesta, celebración y encuentro con el entorno, pero también con una herencia simbólica/ritual muy fuerte. Hoy el curanto se hace más bien para comerlo directamente y no para preservarlo ahumado. Ocurre de preferencia en verano, por la abundancia de mariscos y como un agasajo para las visitas. Invierno es estación de carneos de chancho y reitimientos 17 . Primavera/ verano, época de asados de cordero. Distintas son las comidas de trabajo, de matrimonio, de inauguraciones. Esas fiestas se celebran con carne. Ahí aparece la cazuela de gallina y el asado de vaquilla, cordero o cerdo. 15 Francisco J. Cavada. Chiloé …, p. 130 16 Chile Ilustrado , Librerías y ajencias del Mercurio, Valparaíso, 1872: p. 386 17 Ceremonia vecinal de carneos de chancho y derretimiento de su grasa para cocinar en ellas masas, carnes y proveerse de manteca para el año. 18 Creencia y culto trasplantado a Chiloé desde San Juan de la Costa, en Osorno, alrededor de 1935, a través del movimiento denominado la mapuchería. Según los cuncos este patriarca tenía sus dominios en el mar, donde se enamoró de una sirena y con ella engendró al primer ‘quiluche’ y con ello el inicio de la humanidad. Desde la roca de Pucatrihue es rector de las fuerzas activas de la naturaleza: frío, calor, cosechas, enfermedades, vida y muerte. Le ofrecen culto en los lepunes y lo personifican con una rama de laurel. 19 También: quépucas, quedaucas, queducas, capucas, copucas, cupucas. El concepto está asociado al mapuzungún QUEUPÜ ‘piedra negra como pedernal, usada para sangrarse y para hacer hachas’. Conocida en Europa como «piedra rayo» porque se le supone caída en las tormentas desde el cielo. Los componentes del curanto La piedra: Las piedras que se usan para el curanto son bolones de un puño cerrado o un poco más. Se prefieren las piedras utilizadas en curantos anteriores y, más aún, las de origen volcánico porque mantienen mejor el calor y no revientan durante su cocción. Estas piedras son colocadas sobre la leña y, a medida que se consume la madera, van cayendo al fondo del fogón enrojecidas por el calor. Los mariscos crudos desparramados sobre ellas, en contacto con el calor, sueltan el agua retenida formando una nube de vapor, retenida por los pangues y tepes que tapan esta olla lítica. La PIEDRA está enraizada en la cultura mítica desde los tiempos primordiales cuando las tierras fueron inundadas por Caicai Vilú. Entonces los seres humanos que quedaron en las aguas fueron transformados en animales marinos y en rocas, por indulgencia de esta serpiente marina. En Osorno, el abuelito Huentreo, un patriarca mítico, se aloja en Pucatrihue, un roquerío de San Juan de la Costa 18 . Las QUEPUCAS 19 son dos piedras de sílice poroso de infusorios, utilizada en ritos mágicos de fertilización, especialmente en semillas de papas. Se trata de dos piezas, una más alargada que la otra, simbolizadas como masculina y femenina, que se frotan sobre las sementeras. Los pirimanes son de tres clases: de ganado, de comida (papas) y de dinero. El de ganado se guarda dentro de las casas; el de comida se entierra en los sembrados; el de dinero se lleva en el bolsillo.
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjA1NTIy