21 MINGAS Y FIESTAS LABORALES Las mingas son los trabajos más esperados porque, aunque son sacrificadas, es el encuentro de un grupo grande de vecinos que aprovechan de pasarlo bien. Según Cavada (1912), sólo se bailaba en las mingas de aserradura y de techo donde, además, se prodigaba mejores comidas y corría más licor. En Colo las trillas también terminaban en bailes. Pero había muchos medanes y ‘bebiendas’ donde el baile y el barril de chicha aguantaban hasta la amanecida. “Cuando se hacían mingas también se hacían fiestas y se bailaba después. Las mingas eran de sierra, de hacha, aporcadura, destronques, levantadura de tierra, cosecha, siembra, sacadura de papas, majas y trillas. En las mingas de aporcadura, recuerdo, se daba un pan grande y dos tumbas de carne” 9 . Hoy toda minga de siembra, cosecha, destronque o ‘tiradura de casa’ es bien comida y tomada, pero ya no hay baile. El logotipo de estas reuniones es el ‘pan de minga’ que es enorme e imposible de comerlo en la ocasión. Todo trabajo duro finaliza además con un asado al palo. El almuerzo es, generalmente, una cazuela de ave. En un trabajo común los mingueros iniciaban el día con una platada de harina tostada con caldo, aunque la mayoría ya llegaba desayunada. Al almuerzo de las 12 se comía una cazuela. Generalmente era de navajuelas u otro marisco acompañado de papas, nabos, repollo, ajos, ají, color y manteca. Hoy es generalmente una cazuela de ave. Este plato se repetía cuantas veces fuera necesario. En la mesa siempre ha habido papas con o sin color; hoy también se acompaña con pan. 9 Rosa Águila. Huillinco. 10 La chicha en invierno se “deshumedece” o se calienta agregándole algo de azúcar. Hoy la preparación ha derivado en una suerte de “navegao” con rodajas de naranja, limón o murtas. A las 3 se servía un plato de agua y harina, una ulpeada. Entrada la tarde se retiraban a sus casas y en ellas cenaban. Hoy en estos trabajos difícilmente aparecen pescados o mariscos y menos un curanto. Se prefieren las carnes rojas y ojalá en estofado o asado. Las onces son con café y pan. La cena de hoy es un estofado. También se dieron las bebiendas durante la colonia y que entusiasmó mucho a los españoles. Hasta fines del siglo XX hubo fiestas y tomateras como las pagas o las ventas de chicha; así ocurría por Aucar cuando un vecino convocaba a una fiesta para vender su barril. La diversión era en la sala (salón) y los calientes de chicha se hacían en el fogón 10 . Vecindad Otros encuentros vecinales que ocurrieron hasta mediados del siglo XX fueron las cenas (con pagas, de compadres, celebración de santos), quemunes y medanes que tenían los atractivos de comida, bebida y baile. El medán consistía en llevar un cordero, dinero, materiales de construcción u otro bien, al vecino convocante. Si era medán de trigo, en algunos lugares, los participantes le sembraban el grano que ellos mismos aportaban y en la tardecita se festejaba como en minga. Eran motivos festivos las noches de San Juan, la celebración de onomásticos, los años nuevos e incluso había padrinazgos para empezar a fumar. También era ocasión las celebraciones religiosas, a través de sus cabildos, los que organizaban fiestas rituales y organizativas antes de su fiesta anual. Es el caso de las ‘fiestas de roscas’ de Caguach en el ‘Ensae’ de Llingua, donde se confirmaba a los miembros de la cofradía y se despedía a los del año anterior.

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