19 En los años siguientes al terremoto de 1960, se produjo una importante migración rural hacia Castro que creó condiciones económico-sociales críticas en la población. Un informe de Pedro Cunill, un importante geógrafo humano de la Universidad de Chile, señala que de 116 familias de la población de emergencia de Castro encuestadas en 1964, el 76,7% consumía un plato único al almuerzo y a la comida, cuya base era la papa. A su vez las cazuelas de mariscos y pescados constituían el 68% de sus comidas. El chapalele y el churrasco reemplazaban al pan. Ninguna familia de la encuesta había comido frutas ni verduras 6 . En un detallado y prolongado informe etnográfico de Cucao, Lotte Weisner nos entrega el resultado alarmante de una encuesta hecha entre los años 1965 y 1969, advirtiendo la subalimentación de la población cucaguana basada en “grandes cantidades de papas, mariscos y pescados, acompañados ocasionalmente de vegetales, legumbres y carnes”. De las 52 familias encuestadas por la señora Weisner, “casi la mitad (24) se encuentran mal alimentadas, 18 medianamente alimentadas y sólo 10 se alimentan de manera suficiente o abundante” 7 . En este muestreo seguramente, como ella lo sospecha, no se consideraron “las meriendas o colaciones que acostumbran a consumir los trabajadores y otros acompañamientos ‘entre comidas’” . Agrega la etnóloga que la población, a pesar de esta supuesta carencia alimenticia, “son gente sana (...) a pesar de la simpleza de sus platos, la mesa cucahuana ha logrado cubrir las necesidades alimenticias básicas de la población local” 8 . Hoy los cucaguanos han aumentado sus ingresos diversificando su alimentación y mejorando sus ingresos con el Parque Nacional que ha atraído el turismo, la venta de artesanía, trabajo en la industria y la extracción de machas asociada a un borde costero entregado a las comunidades indígenas organizadas. 6 Pedro Cunill Grau. “Castro: centro urbano de Chiloé insular”. En: Revista de Antropología , año II, vol.2, Santiago, 1964: 3-48 pp. 7 Lotte Weisner. Cucao tierra de soledades. RIL editores, Santiago, 2003: p. 314. 8 Ibidem, p. 299.

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