1 15 lleva papas, cebollines y huevos. Pero hoy los huevos son aplicados también a la repostería. Galletas de amoníaco Separar las claras y las yemas de dos huevos. Mezclar las yemas con azúcar hasta formar una pasta. Batir las claras a nieve. Incorporar las yemas a la clara, de manera envolvente, con cuchara de palo. Añadir manteca derretida y harina cernida junto a 2 o 3 cucharaditas de amoníaco. Amasar. Extender la masa y cortar circularmente. Llevar a una lata engrasada y hornear a fuego medio. Enfriar. Torta de dulce y merengue Batir las yemas con el azúcar. Batir las claras a nieve. Incorporar las yemas a las claras con movimientos envolventes. Más tarde agregar suavemente el harina cernida. Hornear en un molde engrasado, a fuego medio, por unos 20 minutos. Enfriar. Preparar un dulce a base de 12 manzanas ácidas, peladas y cortadas en cuartos, sin pepas. Agregar azúcar y un poco de agua. Hervir hasta que se deshagan las frutas. Agregar chuño disuelto en agua fría, revolviendo constantemente. Enfriar. Hacer almíbar: Llevar al fuego, en una olla, 2 tazas de azúcar. Humedecer con una taza de agua y dos cucharaditas de licor. Llevar a fuego sin revolver hasta que se disuelva la azúcar y se reduzca, evitando que caramelice. Preparar un merengue: Batir a nieve 10 claras de huevo. Incorporar, batiendo, almíbar caliente. HUEVOS, TORTAS Y GALLINAS NEGRAS Entre pared y pared Hay una flor amarilla Que no lo adivina Ni el Rey de Castilla. (Huevo) Su almacén siempre se mantenía repleto de mercadería. Pero la gente comenzó a sospechar porque ni un barco, ni una lancha lo abastecían. Para acentuar su fama una treintena de gallinas negras merodeaban su bien cerrado sitio, en las riberas del río Gamboa. Algunos creyeron escuchar endemoniadas fiestas de amanecida tiempo antes que su hija Ita desapareciera para siempre del lugar. Pero una noche invernal de hace 50 años, Sonia Catepillán y todo su barrio, observaron entrar con nitidez un barco de mil luces y brillos. Entre silencios y temores confirmaron que Juan Pituco tenía pacto con el Caleuche. Huevos Los huevos que la gente consume son de gallina, pata, pava y gansa. De las aves silvestres, sólo los huevos de treles son buscados en las pampas por los escolares, con instinto casi deportivo. Los huevos sacan de apuro, ante una vista inesperada. Para la Pascua hervían huevos recubiertos con pétalos de flores. Al sacarlos, las cáscaras estaban pintadas. Esos eran nuestros ‘ huevos del conejo’ . El candeal , un preparado de yema batida con azúcar (hasta que forme espuma) y agua caliente (a veces con café), nos persiguió durante toda la infancia; de alguna manera sustituía a la leche. Se nos daba para restituir fuerzas y dar energías. La caperoleta es un ponche hecho con un licor mezclado con leche y/o huevo. El cheico es un caldo simple con agua, sal y huevos. El meloquín
Made with FlippingBook
RkJQdWJsaXNoZXIy MjA1NTIy