51 Productos y preparaciones de la Región del Libertador General Bernardo O’Higgins con bastante orégano fragante, los pucheros y las buenas porotadas con mote de maíz o mote trigo, o con chuchoca. Destaca el color amarillo de esa chuchoca, la que también se sirve con papas y que “se multiplica en sabor cuando se agrega a una cazuela de pava o de chancho con chicharrones”. Los porotos granados de la zona los recuerda servidos con longaniza. Consigna que, viajando hacia el sur, ya en Rancagua aparecían buenas frutas. Destacaba que en esos tiempos eranconocidos losduraznosdeRengo, losmelonesdeSan Fernando y sus destacadas empanadas cocidas en horno de barro. Tampoco deja fuera los charquicanes secos característicos de las trillas; rememora los interminables causeos, el arrollado, las prietas y los perniles. Y de invierno, las cazuelas de pavas y las tortillas de rescoldo. Asimismo, Plath destaca de esta región productos no comestibles y que son parte del patrimonio regional. En Rancagua cita talabartería y aperos de huaso, los tejidos de Doñihue; lugar famoso desde antaño por su vino chacolí. Y hace referencia a los porotos bayos de la zona, citando a Benjamín Vicuña Mackenna, quien los destacó en su momento por la zona de Rancagua. Hasta aquí los antecedentes recuperados. Cabe destacar que perdura mucho de lo citado; sin embargo, no se puede dejar de mencionar que la cercanía a la capital y la globalización sucedida desde la década de 1980 han impactado en el patrimonio alimentario y culinario de esta región (faceta cultural). De igual manera, hay que referirse a la industrialización y mecanización de la agricultura. El acceso a alimentos industrializados en supermercados y otros establecimientos de mediano y menor tamaño ha ido haciendo desaparecer los almacenes, lugares donde se encontraban productos locales, y ha mermado la necesidad de realizar muchas tareas antes necesarias para la alimentación de las familias, como el deshidratar, tostar, hacer conservas, entre otras prácticas. Se incorporaron también algunos sabores, sobre todo en la población más joven, como la mayonesa, mostaza o el kétchup, que se masifican y aparecen en las mesas junto a pebres y salsa de ají. Aparecen, además, preparaciones de cocinas extranjeras que van tomando lugar en las mesas junto a preparaciones que vienen de la tradición local. Arriero Producciones Quinua de la zona de Paredones hecha ensalada con un toque gourmet.
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