PATRIMONIO ALIMENTARIO DE CHILE

245 Productos marinos ALGAS Productos y preparaciones de la Región del Libertador General Bernardo O’Higgins Cochayuyo y ulte Nombre científico: Durvillaea antarctica El cochayuyo es un alga de mar parda y comestible, que se extiende a lo largo de casi toda la costa chilena. Su consumo data del período precolombino. La palabra cochayuyo proviene del quechua, en donde kocha significa “laguna/mar” y yuyu “nabo/hortaliza”, es decir, “legumbre de mar”, según Lenz (1910, 182). La raíz del cochayuyo es conocida como ulte y también se consume en otras preparaciones. Su uso era extendido en la población nativa y, posteriormente, fue incluida en la dieta de los conquistadores españoles. “El 15 de abril de 1558, los expedicionarios de Cortés Ojea relatan que los indígenas comenzaron a traer de unas yerbazas que se crían en las reventazones de la mar y que son como nabos o culebras, las cuales guisábamos” (Pereira Salas, 1977, 24). Según los entrevistados y Lacoste: “hay dos formas de obtener el cochayuyo: recolectando el que llega naturalmente a la orilla gracias a la acción del mar (recurso varado), o sumergiéndose para cortar las algas y luego dejar que el mar las arrastre a la orilla. Sumergirse a cortar el recurso implica estar entrenado y certificado como buzo. Entonces, la forma más habitual es simplemente recoger el cochayuyo que llega a la orilla de forma natural” (Lacoste, 2017, 385). En la Región de O’Higgins se extrae principalmente en Bucalemu, Pichilemu y Navidad. Miguel Olguín, de Bucalemu Alto, nos cuenta que tiene un período de veda: “la veda empieza en abril, en mayo, los primeros días de mayo hasta el primero de diciembre. Ahí se levanta la veda para poder ir a cortar el cochayuyo”. Como bien comentaba Miguel Olguín, el cochayuyo crece adherido a las rocas y el marero debe introducirse al mar a cortarlo: “El cochayuyo está pegado a la roca, entonces tiene un sistema de cortarlo con cuchillo o con varillas largas, según como la capacidad de la gente, de la persona que lo vaya a cortar, y lo que dé el mar, poh. Si el mar que te da, que lo dé poh, porque a veces está muy; las marejadas este año han estado muy grandes (Miguel Olguín, Bucalemu Alto). Una vez cortado es acarreado a la orilla del mar y, luego, a las zonas donde son secadas las algas.

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