229 CON EL DIABLO EN EL CUERPO Esto se transformó en un ritual que se repetía todas las noches, prácticamente a la misma hora, cosa que tenía fastidiados a los habitantes de la casa. Una noche decidieron investigar los motivos de tanto barullo. Grande fue la sorpresa para esta familia al descubrir en la cochera a un diablo que ordenaba a un grupo de diablillos subir y bajar de la carreta. Presos del miedo, volvieron a sus camas rezando oraciones para tranquilizarse y volver a conciliar el sueño. A la mañana siguiente fueron donde el párroco y le describieron la pesadilla de la que habían sido testigos. El religioso los acompañó a la casa y en la cochera rezaron algunas plegarias y luego asperjó agua bendita para consagrar al vehículo. Después de ese ritual, la familia nunca más volvió a escuchar a los demonios, porque a la carreta solo le faltaba la bendición. Típica casa campesina hecha de adobe y madera.
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