Chile Rural

Seminario Innovaciones Sustentables en el Sector Agroalimentario

Consejos para el Agricultor

El nabo forrajero es un cultivo bianual usado principalmente como especie suplementaria anual de verano y otoño, según variedad y fecha de siembra. Entrega un importante volumen de forraje en un período donde la calidad y cantidad de la pradera disminuye por la escasez de humedad y avanzado estado fenológico. Todas poseen una alta resistencia a la floración y a pesar de tener una limitada tolerancia a las heladas no se ha presentado daño en hojas. Además, se caracterizan por tener una raíz blanda y blanca.

Se debe usar en estado vegetativo, ya que una vez que comienza la formación del escapo floral, la calidad disminuye fuertemente. Se recomienda para realizar la suplementación pre-encaste (Flushing) de ovejas; en este caso, se puede contar con una superficie pequeña que permita la suplementación en comederos, entregando tanto hojas como bulbo. También puede ser pastoreado con cerco eléctrico. En ambos casos es necesario un período de adaptación, aumentando progresivamente la cantidad suministrada. También se recomienda que previo al consumo de nabo, los animales consuman forrajes más fibrosos (pradera, heno).

Los nabos poseen bajo contenido de materia seca, alta digestibilidad, buen contenido de energía, contenido proteico de medio a bajo y pobre contenido de fibra cruda, por lo que el consumo no debe ser superior al 30% de la ración base materia seca.

Más información en la ficha técnica N° 171 disponible en la Biblioteca Digital de INIA, en el sitio web biblioteca.inia.cl

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