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Panorama de la Agricultura Chilena
En el frente interno, continuamos reforzando las herramientas
que nos aseguren una competencia leal y justa dentro de
nuestro sector, lo cual queda reflejado en los esfuerzos
institucionales y legislativos destinados a transparentar y
perfeccionar el funcionamiento de los mercados, evitando las
asimetrías entre oferta y demanda. Para asegurar precios justos
a los agricultores, estamos en diálogo permanente con todos
los agentes de las cadenas productivas, generando una mayor
igualdad de oportunidades en las relaciones entre compradores
y productores.
Junto con esto y para facilitar la toma de decisiones sobre qué
producir, cómo, dónde y cuándo comercializar, dentro de un
marco transparente y equitativo para todos los componentes
de las cadenas productivas, es fundamental poner a disposición
de productores, comercializadores, exportadores, industriales y
consumidores, una amplia gama de información primaria que les
posibilite tomar decisiones de manera informada y consciente
del contexto con el que interactúan.
Por otra parte, la sostenibilidad, en su acepción más amplia,
constituye uno de los requisitos básicos para el desarrollo de
nuestras actividades, situación que nos obliga a abordarla en
forma integral. Es así como, además de la preocupación por la
esfera ambiental, otorgamos especial cuidado a proteger el
ambiente social y económico en que se desenvuelve el sector,
de manera de asegurar un proceso de desarrollo para nuestras
actividades silvoagropecuarias que no pongan en riesgo su
estabilidad, dentro del mediano y largo plazo.
Es así como dirigimos nuestros esfuerzos para que el crecimiento
y la competitividad de la economía rural se potencien
mediante la aplicación de políticas e instrumentos que
promuevan el desarrollo social, considerando especialmente
las particularidades de los grupos más vulnerables, como son
los casos de la pequeña agricultura, los pueblos originarios, los
jóvenes y las mujeres en el agro.
On the domestic front, we continue to strengthen the tools that
ensure fair competition prevails within our industry; this is reflected
in the institutional and legislative efforts aimed at ensuring
transparency, and perfecting the functioning of markets to avoid the
asymmetries between supply and demand. To ensure fair prices for
farmers, we are in continuous dialogue with all supply chain agents,
generating greater equality of opportunity in relations between
buyers and producers.
Moreover, in order to facilitate decision-making about what to
produce, how, where and when to sell, within a transparent and fair
framework for all components of the supply chain, it is essential to
make available a broad range of primary information to producers,
traders, exporters, manufacturers and consumers, to enable them to
make informed and conscious decisions about the context in which
they interact.
On the other hand, sustainability, in its broadest sense, is one of
the basic requirements for the development of our activities, and
it must therefore be addressed as comprehensively as possible.
Thus, in addition to environmental concerns, we also take special
care to protect the social and economic environment in which the
sector operates; this ensures an ongoing process of development
for our activities without endangering its stability in the medium
and long-term.
Our efforts are therefore oriented to ensuring that we are able to
boost the growth and competitiveness of the rural economy through
the implementation of policies and tools that promote social deve-
lopment. Meanwhile, special consideration is given to the particula-
rities of the most vulnerable groups, such as small-scale agriculture,
ethnic groups. young people and women working in the sector.