NT 309 NOVIEMBRE 2017

Pág. 4 | REVISTA BIMESTRAL DEL MINISTERIO DE AGRICULTURA EDITORIAL Durante la administración de la Presidenta Michelle Bachelet se han logrado avances importantes en lo que se refiere a la presencia femenina en el proceso de desarrollo del mundo rural de nuestro país. Dentro de las variadas políticas públicas destinadas al apoyo de las mujeres rurales, el convenio INDAP – PRODEMU es uno de los más significativos, en virtud de que ha ayudado a cientos de mujeres y sus familias a desarrollar sus actividades agrarias y artesanales, obteniendo mejores herramientas para superar la pobreza. Este convenio incorpora a mujeres al trabajo independiente, apoyándolas financiera y formativamente. De este modo y a través de este programa, 59.263 mujeres recibieron asistencia técnica, otras 53.614 fueron favorecidas con incentivos a la inversión, mientras que a 16.305 se les otorgaron créditos. Todo ello dirigido a la autonomía física, económica y política de esas trabajadoras y por tanto, a dignificar a la mujer rural. En Chile, 1.085.000 mujeres viven en sectores rurales y 130 mil de ellas tienen trabajo en la agricultura nacional, mientras que un 27 por ciento de las explotaciones agrarias y forestales chilenas son dirigidas por mujeres. En sentido contrario, también hay cifras que dan cuenta de una realidad que, sin demora, se debe abordar: 1 de cada 4 mujeres rurales vive en condición de pobreza, mientras que sólo una de cada 10 alcanza 13 o más años de escolaridad, lo que se condice con el analfabetismo de 10 por ciento, que en 2016 prevalecía en este segmento. MUJERES RURALES, MUJERES CON DERECHOS En el país, las mujeres rurales y sus organizaciones son parte esencial en los procesos de políticas que apunten al empoderamiento del mundo rural y a ejercer el derecho al desarrollo. Es así como actualmente el 37 por ciento de las mujeres campesinas participa de manera activa en alguna organización sindical; un número que va en crecimiento pero aún sigue siendo minoría frente al 62 por ciento que no lo hace. En octubre se celebró el Día Internacional de la Mujer Rural, instituido por la ONU en 2007. La ceremonia oficial, que tuvo lugar en el Museo Histórico Nacional, fue el espacio adecuado para que autoridades de gobierno destacaran las políticas que se han puesto en marcha para enfrentar el desequilibrio existente entre hombres y mujeres del campo en materias como educación, trabajo, salarios y participación. Aunque falta mucho camino por recorrer, en la actualidad es evidente que las mujeres rurales han adquirido un papel protagónico en el desarrollo económico, social y cultural de Chile. En esa perspectiva, el ministro de Agricultura, Carlos Furche, ratificó el lineamiento del Gobierno en el sentido de que las mujeres del mundo rural “tengan derechos, que sean reconocidos y permanentes, y que aumenten con el tiempo de manera que tengan las mismas opciones de desarrollo que tienen las mujeres en el mundo urbano y los hombres, tanto en el campo como en la ciudad”. NT

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