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N° 294 JULIO 2015

| Pág. 17

| INNOVACIÓN

“Cuando encontrábamos personas

que nos vendían, lo hacían en muy

pequeñas cantidades y siempre

nos encontrábamos cortos de

fruta. Entonces decidimos arrendar

chacras y comenzamos a trabajar

en ellas. Todo era nuevo y tuvimos

que estudiar mucho. Mi esposo se

entusiasmó con este nuevo desafío

y no siguió buscando trabajo. Nos

propusimos dedicarnos 100 por

ciento a esto”, dice.

En búsqueda del

valor agregado

Luego de conseguir la resolución

sanitaria, Nancy y Luis comenzaron

a buscar nuevos proyectos que les

permitieran dar un valor agregado

a la fruta.

“Mi marido empezó a estudiar y

un día dijo: ‘¿Por qué no probamos

hacer un vino? Si existen de uva,

¿por qué no probar con nuestros

mangos y guayabas?’ Entonces nos

pusimos a experimentar y, durante

una visita, el seremi de Agricultura

nos recomendó postular a la

Fundación para la Innovación

Agraria (FIA) y eso hicimos. Ellos

nos asesoraron y logramos generar

un producto bueno”, comenta.

Héctor

Echeverría

,

director

ejecutivo de la entidad, comentó

que al tratarse de un producto

elaborado con base en jugo 100

por ciento natural, sin agua, es

muy atractivo para su consumo,

especialmente en el público adulto

joven y femenino, que privilegia lo

natural sobre lo químico y gusta de

sabores refrescantes y suaves.

Nancy y Luis han tenido que superar

muchos desafíos para consolidar

este proyecto. Los costos de

energía

fueron

minimizados

gracias a la compra de paneles

solares que instalaron en su

fábrica. La necesidad de frutos

fue cubierta gracias al arriendo

de chacras en Pica que destinan

para su cultivo.

Pero

en

Chile,

la

denominación de “vino

espumante” solo se puede

utilizar

para

aquellos

provenientes de la uva, por

loqueNancyyLuis tuvieron

que buscar nuevamente

una opción para su

experimento,

llegando

a la denominación de la

sidra. Por ello tienen en

stand by la certificación

del SAG, ya que deben cambiar

toda la imagen comercial que

venían trabajando con los vinos

espumantes “Oasis de Pica”

(nombre actual del producto),

lo que según Luis debería estar

listo a partir de agosto, mes en

el que participarán en algunas

ferias en Santiago.

El apoyo de FIA

Este proyecto fue cofinanciado

por FIA, quienes aportaron el 60

por ciento (más de $56 millones)

del costo total del proyecto,

que contempla el desarrollo de

tecnologías de proceso para la

obtención del espumante y el

diseño y puesta en marcha de

la estrategia comercial para los

productos finales.

Los

vinos

espumantes

“Oasis

de Pica” están

disponibles en

cuatro variedades

:

Frutilla, mango,

maracuyá y

guayaba.

El consumo

mundial

de vinos

aumentó

4%

en la última

década.

Los vinos

espumosos

(6%

del consumo total de

vinos) tuvieron un alza

del

30%.