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N° 291 NOVIEMBRE 2014

| Pág. 13

LOS “CAZAPLAGAS”

Las principales categorías de bio-

controladores de plagas son:

Entomopatógenos.

Transmiten

enfermedades a los insectos y

los matan. Aquí se encuentran

los hongos que controlan los

insectos; virus que controlan los

insectos; bacterias que contro-

lan los insectos y algunas enfer-

medades; hongos antagonistas

que compiten y controlan otros

hongos dañinos para la

planta; y los nematodos.

Depredadores.

Son

insec-

tos “aliados” que capturan y se

comen a los insectos plagas.

Parasitoides.

Insectos que usan

alguna etapa de vida del insecto

para controlarlo. Ejemplos: Para-

sitoides de huevos que evitan el

nacimiento de larvas o gusanos.

| INNOVACIÓN

(SAG). De ellos, 25 corresponden a

aquellos elaborados principalmente

en base a hongos y bacterias y 31

a extractos vegetales. Sumados

ambos, representan el 4,8 por ciento

respecto del total de productos

disponibles en el mercado.

Negocio emergente

De acuerdo con cifras de la empresa

Bionativa, el comercio mundial

de los biopesticidas llega a los

US$2.600 millones, con una tasa

de crecimiento anual, proyectada

para los próximos 20 años, de 14

por ciento.

“Esta cifra supera el 5 por ciento de

aumento que registra el mercado

de pesticidas convencionales, es

decir, este será un mercado muy

importante en el futuro. Además se

rompió el paradigma de que estos

productos no se pueden ocupar

en la agricultura convencional, ya

que hoy 8 de cada 10 biopesticidas

se usan en ella”, destaca

Paulo

Escobar

, director ejecutivo de

Bionativa, una de las compañías

líderes en el país.

A nivel local, se estima que las

ventas de biopesticidas suman

US$12 millones anuales, con alzas

de 16 por ciento por año. Esa

facturación representa alrededor

del 4 por ciento del mercado total

de plaguicidas.

Es el caso de Biogram, una de las

firmas pioneras en Chile, cuya

oferta es de desarrollo indus-

trial propio. Actualmente, no

solo comercializa biopla-

guicidas, sino que además

biofertilizantes.

“Contamos con tres de estos

productos, uno destinado a

frutas y hortalizas, otro a trigo

y maíz y el tercero a praderas”,

detalla

Jaime Quiroz

, gerente

general de la firma.

Y como este tema seguirá siendo

clave para el desarrollo de una

agricultura sustentable, reciente-

mente en la Región de Coquimbo

se dio la partida al primer Banco

Regional de Bioplaguicidas, inicia-

tiva liderada por CEAZA y financia-

da por el Fondo de Innovación para

la Competitividad (FIC-R).

El objetivo es desarrollar métodos

sostenibles para elmanejode plagas

que afectan al sector hortofrutícola

de la zona y así disminuir la

presencia de pesticidas químicos

(fungicidas y bactericidas) utilizados

por el sector hortofrutícola para

potenciar su inocuidad y transición

hacia la sustentabilidad.

En el sector público, la Corporación

Nacional Forestal (Conaf) cuenta

con un Programa de Control

Biológico que busca controlar las

plagas en las plantaciones de pino y

eucalipto, a través de la producción

masiva de los agentes biológicos.

Los rubros que en el país están

demandando más este tipo de

insumos son los frutales, hortalizas

y algunos cultivos anuales.

En este negocio participan cerca

de 12 empresas. Algunas ofrecen

productos importados y otras

investigan e innovan buscando

generar nuevas alternativas para

los agricultores.