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EDICIÓN Nº 280
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N U E S T R A T I E R R A
del total de mujeres trabajadoras
agrícolas se encuentra en la zona
comprendida entre las regiones de
Coquimbo y Los Lagos.
Según la encuesta Casen (2011), sobre
un total de 163.557 trabajadoras
ocupadas en el sector agrícola,
135.285
trabajadoras presentan un
empleo asalariado, es decir, poseen
un contrato de trabajo, representando
un 83% del total de las trabajadoras
agrícolas. Las 28.872 trabajadoras
restantes, en su gran mayoría,
corresponden a cuentas propias.
De un total de 135.285 trabajadoras
asalariadas en el sector agrícola, se
estima a partir de esta encuesta que
un 76% de ellas presenta un contrato
de tipo temporal, siendo equivalente a
103.302
trabajadoras.
Sobre el total de 103.302 trabajadoras
asalariadas agrícolas y que presentan
un contrato de carácter temporal,
se proyecta que 62.969 trabajadoras
podrían acceder al beneficio del
posnatal a partir del 1 de enero de
2013,
por declarar una edad menor a
40
años a noviembre del año 2011.
Beneficios
Cabe recordar que la nueva Ley
de Postnatal ya lleva más de 1
año beneficiando a las mujeres
trabajadoras del país, extendiendo el
periodo de la antigua legislación en 12
semanas adicionales, hasta alcanzar
las 24 semanas íntegras, mediante un
permiso de postnatal parental que se
entrega a las madres, quienes cuentan
con la libertad de elegir la mejor forma
de ejercer este derecho -las doce
semanas adicionales- y pudiendo optar
a: 12 semanas con permiso completo,
con 100% subsidio con tope de 66 UF;
o 18 semanas a media jornada, con un
50%
de subsidio correspondiente.
actualidad
El Gobierno del Presidente Piñera
realizó un importante esfuerzo por
aumentar la cobertura del actual
postnatal y llegar a mujeres que
nunca en la historia habían podido
acceder a este beneficio. A contar
del 1 de enero de 2013, las mujeres
más pobres, cuyo último contrato
previo a estar embarazadas, haya sido
por obra, faena o de plazo fijo, y que
tengan ocho cotizaciones dentro de
los últimos veinticuatro meses, van
a quedar cubiertas con un subsidio
equivalente al promedio salarial de
los últimos dos años.
Este beneficio fue impulsado para
alcanzar a cubrir a las mujeres
temporeras, pero llega también a toda
mujer que haya sido contratada, como
se dijo, a través de un contrato por
obra, faena o a plazo fijo.
En lo personal, me preocupé fuerte-
mente porque las mujeres temporeras
accedieran al subsidio del postnatal
extendido. Conozco la realidad de su
trabajo, pues en mi labor como
pa r l amen ta r i a ,
estuve un día
completo al sol
trabajando en el
campo de incóg-
nito. Pese a lo duro del trabajo, yo sa-
bía que se acabaría el día y llegaría a
mi casa, a diferencia de dichas mujeres
que trabajan tan duro, y sin acceder a
muchos beneficios debido a la estacio-
nalidad de sus trabajos. Esto me llevó
a luchar para que ellas puedan tener
la seguridad de recibir alguna ayuda
durante los primeros meses de vida de
sus hijos.
Creo que este nuevo postnatal es un
reconocimiento al trabajo de todas
aquellas mujeres que por distintas
razones no pueden trabajar durante
todo el año, pero que igualmente
contribuyen al financiamiento de
las necesidades de sus familias,
siendo muchas veces incluso jefas
de hogar. Desde el 1 de enero
de 2013 dichas mujeres serán
apoyadas por el Estado en su
proceso de maternidad.
Evelyn Matthei
,
ministra del
Trabajo y Previsión Social
En cuanto a los beneficios del
postnatal, es importante distinguir
entre las trabajadoras temporeras por
obra o faena que están trabajando al
momento de iniciar su prenatal y las
que no se encuentren trabajando en
ese momento.
Para las que están trabajando, el
pre y postnatal se les otorga de
acuerdo a las reglas generales,
mientras que para aquellas que
no están trabajando y por primera
vez tendrán este derecho, la ley
contempla entregarles el beneficio
cuando
cumplen
con
ciertos
requisitos: 12 meses de afiliación
previsional; 8 o más cotizaciones,
continuas o discontinuas, en los 24
meses anteriores al embarazo; y que
su último contrato haya sido a plazo
fijo, o por obra o faena. Para estos
casos, el derecho rige desde el 1 de
enero de 2013.
Por ejemplo, si la trabajadora
temporera cuenta con ocho salarios
dentro de los últimos dos años antes
del embarazo, éstos se sumarán y
dividirán por 24 meses. Sobre ese
resultado se restarán las cotizaciones
de AFP, salud y seguro de invalidez y
sobrevivencia, para obtener el monto
del subsidio.
Opinión