Página 16 - revistaNT_279

PÁG.
16
//
EDICIÓN Nº 279
Nt /
/
N U E S T R A T I E R R A
informaciòn tècnica
Rodrigo de la Barra, director del Programa de Recuperación y Desarrollo Ovino para la
provincia de Chiloé, muestra un cordero chilote al ministro
ESTUDIOS DEL INIA
El
Instituto
de
Investigaciones
Agropecuarias, a través del Centro
Experimental Butalcura del INIA
Remehue, inició en 2005 estudios de
genética molecular comparando el
ADN del ovino chilote con otras doce
razas presentes en Chile, España y
Portugal. Así es como el INIA junto a
criadores privados logran probar la
particularidad del ovino chilote como
recurso genético, y la inscriben como la
primera raza ovina chilena, reconocida
así el 21 de enero de 2010. Un hito en
el trabajo conjunto entre la institución,
autoridades regionales, provinciales y
comunales, bajo el financiamiento
del Gobierno Regional, enmarcado
Para el equipo de investigación del
INIA, lo más valioso de esta iniciativa
es el compromiso y motivación de los
productores chilotes. Así se desprende
de las palabras del vicepresidente de
la Sofoch,
Miguel Gamin
:
Estamos en esto porque no
que remo s queda r no s en
l a p roduc c i ón pa ra uso
doméstico, sino que ir más
allá. Aspiramos a que nuestros
productos sean conocidos y
posicionados en el territorio
nacional y en el extranjero.
Queremos dar el salto, sin
perder nuestras tradiciones
culturales”.
Tal vez, el sentido productivo más
relevante del p r o y e c t o se puede
extraer de las expresiones del ministro
de Agricultura,
Luis Mayol
,
al remarcar
que el cordero chilote tiene grandes
proyecciones “como pilar de una
ganadería de alto valor agregado, basada
en su calidad cárnica, en el desarrollo
de productos lácteos innovadores y una
mayor diversificación gastronómica,
aprovechando el valor gourmet de este
producto único en el mundo, lo cual se
traduce en una excelente oportunidad de
desarrollo para esta austral zona de Chile”.
Denominación de Origen /
RECONOCIMIENTO A PRODUCTOS ÚNICOS EN SU TIPO
El equipo técnico, en interacción con
los productores, formuló el reglamento
de la Denominación de Origen, D.O., y el
documento probatorio, exigidos para
solicitar la protección que otorga la D.O.
La petición y el dossier de documentos
requeridosfueronentregadosoficialmente
al Instituto Nacional de Propiedad
Industrial, Inapi, el 11 de septiembre
por la Sociedad de Fomento Ovejero de
Chiloé, Sofoch, en representación de los
productores y el INIA.
Este es un esfuerzo por proteger e l
pa t r imon i o p roduc t i vo que é s te
representa, entre cuyas principales
características de calidad figura un
menor engrasamiento intramuscular,
lo cual le confiere un sabor particular y
una textura seca que, al adobarse con la
grasa derretida durante una preparación
al palo”, otorga una gran experiencia al
paladar del consumidor.
La D.O. es de libre acceso para todos los
productores ovinos de Chiloé, quienes
sólo deben cumplir el reglamento co-
rrespondiente supervisado por un consejo
regulador, el que fiscaliza el cumplimiento
de la normativa a fin de evitar fraudes de
origen con el producto.
El esquema productivo bajo protección
corresponde a tres tipos de cordero. El
cordero chilote negro, resultado de la cruza
de una oveja chilota con un carnero de la
misma raza; el cordero chilote carinegro,
fruto de la cruza de una oveja
de raza chilota y un carnero
Suffolk Own; y el cordero chilote
cariblanco, surgido de la cruza
de una oveja chilota y un carnero
Exel o Dorset.
Con el reconocimiento en el re-
gistro de Indicaciones Geográfi-
cas, I.G. y D.O. del Programa Sello
de Origen del Ministerio de Eco-
nomía, los productores podrán aumentar
su competitividad, gracias a su esfuerzo
de asociatividad que les permitirá ofre-
cer un volumen de producto de calidad
estándar; tener la posibilidad de un me-
jor valor y posicionamiento otorgado por
la diferenciación; contar con protección
frente a competencia engañosa; y mayor
información sobre el producto, lo que fa-
vorece la confianza de los consumidores.
Es ta s he r rami en ta s impu l s an l a
preservación y estímulo de formas par-
ticulares de manufactura y/o producción
tradicional. Asimismo, potencian la unión
en las comunidades territoriales de origen,
favoreciendo el desarrollo económico de los
pequeños productores a lo largo del país.