Página 22-23 - Revista Nuestra Tierra Nº 276

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reportaje
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C
ada año se celebra el Día del Pisco fijado
para el 15 mayo, conmemorando la
firma en esa día de 1931 del decreto de
Denominación del Pisco que establecía a las
regiones de Atacama y Coquimbo como las
productoras exclusivas de este producto, que
constituye hoy la segunda denominación de
origen más antigua para una bebida alcohólica
después del cognac.
La que fuera una industria exitosa y con fama
en todo el mundo ha pasado por dificultades
en los últimos años. Un 32% disminuyó la
producción nacional de pisco en los pasados
cinco años, luego que en 2011 se destilaran
35 millones de litros versus los 51 millones de
litros correspondientes a 2007, según cifras
entregadas por la industria.
Pisco chileno
Una búsqueda constante
de
nuevos mercados
y
mejoras de un
producto
de tradición
Con una producción anual
de 35 millones de litros y
una exportación de más de
320 mil litros, los pisqueros
de las regiones de Atacama
y Coquimbo se esfuerzan
por internacionalizar este
destilado en formatos
Premium y retomar el
mercado de EE.UU.
El director de Odepa,
Gustavo Rojas,
explicó que la baja en la producción
del destilado está ligada al explosivo
aumento del consumo de licores
más baratos, como ha ocurrido con
el ron y el vodka. Sólo
en 2011 los volúmenes
de sus importaciones
subieron en 6,6% y
2,1%, respectivamente.
"El creciente consumo
de estos licores va en
desmedro de la demanda
interna de pisco. Son
US$ 65 millones en
importación de estos
alcoholes en 2011", comentó.
Pero estas cifras no han derrotado
a una industria que se sobrepone
a las dificultades con innovación
y el apoyo del programa “Nuestro
pisco”, del Instituto de Investigación
agropecuaria (INIA), que busca crear
una imagen detallada de la industria
y apoyar su internacionalización como
un producto Premium, mucho más allá
de la tan popular “piscola”.
La historia tras
una tradición
La producción de pisco se origina con
la industria vitivinícola que trajeron los
españoles asentados en la zona a partir
de 1541. Dedicados a la producción de
vino y ante la dificultad de trasladar
el producto en grandes cantidades,
algunos productores comienzan a
destilar parte de la producción para
consumo interno.
Conforme pasan los años, el
destilado con tonalidad dulce
se hace famoso en el país y en
todo el Virreinato del Perú.
Durante el siglo XIX se
aprueban patentes para la
fabricación de alambiques en
Chile, se traen tecnologías
europeas dedicadas al vino que se
adaptan al pisco y en 1873 un decreto
del 12 de noviembre abre un registro
de marcas para el pisco constituyendo
la norma jurídica más antigua referida
a este destilado.
El pisco comienza a adquirir fama
en EE.UU. por las exportaciones
en barcos, sin embargo, la crisis
económica de 1929 produce cambios
profundos en la industria.
Alejandro Aguirre
, actual gerente
de la marca ABA que
produce cerca de 6
mil cajas de pisco al
año con exportaciones
a Inglaterra, Canadá,
Suiza, Rusia y China, es
descendiente de una
familia que se ha dedicado
a la producción pisquera
a lo largo de su historia.
“Somos una familia que
reportaje
ha estado por varias generaciones
en el Valle de Elqui y desde el año
1921, mi abuelo compra la propiedad
de Fundo San Juan en El Arenal y se
instala con un alambique que importa
desde Francia a producir su propio
pisco, cuya marca fue Alberto Aguirre
Taborga. Desde ese entonces, habían
familias productoras de pisco en Elqui
que afectados por la "Gran Depresión"
abandonan sus proyectos individuales
y se unen para formar lo que pasó a
ser la Cooperativa Agrícola Control
Pisquero”, explica.
Aguirre agrega que “esos son años
fundamentales para la industria, ya que
el gobierno de la época por medio del
Decreto con Fuerza de Ley 181 del 15
demayo de 1931 crea la Denominación
de Origen del pisco estableciendo
como zonas de producción Atacama
y Coquimbo. Mi abuelo fue en
consecuencia uno de
los fundadores de Pisco
Control”.
En el Limarí también
quedan
familias
dedicadas al pisco y cuyos
descendientes retoman
el
negocio
con
un
enfoque a los productos
ultra Premium. Es el
BOTELLAS Y ETIQUETAS ANTIGUAS. Colección
personal DEL COLECCIONISTA Óscar Aedo.