Ley de Abigeato fortalece el combate de la delincuencia en el campo

07 de nov de 2012

El Ministerio de Agricultura a través del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) contará con mayores facultades y mejores herramientas para fiscalizar el robo de animales y la cadena ilícita en torno a este delito.

Un nuevo avance en el cumplimiento de los 25 compromisos del Ministerio de Agricultura con el mundo rural es la promulgación de la Ley de Abigeato, iniciativa que se traduce en una serie de modificaciones a normativas que controlan y sancionan este delito, que se ha transformado en una de las más graves problemáticas que deben enfrentar campesinos y productores de animales.

 

“Combatiremos la delincuencia en el campo, recuperando para este sector la tranquilidad y la paz”, fue uno de los compromisos de campaña del Presidente Sebastián Piñera, constatando que en la última década las denuncias por abigeato prácticamente se han triplicado, pasando de 1.715 a 4.615 registros.

 

Según Carabineros de Chile, al año cerca de 14 mil cabezas de ganado son robadas por cuatreros, delincuentes que en sus inicios arriaban los animales sustraídos hacia la cordillera y en la actualidad se han convertido en bandas organizadas que utilizan vehículos motorizados y faenan los animales en el mismo predio, dejando en el lugar sólo piel, huesos y cabeza.

 

En cuanto a la ocurrencia del delito, el abigeato se concentra principalmente en las regiones del Maule, Biobío, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Magallanes, donde es posible encontrar más del 77% de las denuncias y detenciones a nivel país.

 

Sólo en la Región de La Araucanía durante 2011 se registraron 1.291 denuncias, de las cuales 172 se tradujeron en detenciones efectivas. Asimismo, en 2012, la cifra ya supera las 500 denuncias de las cuales sólo un 10% ha logrado detenidos. En esta zona, se estima que las pérdidas ascienden a los $1.500 millones al año, esto sin considerar el robo de equinos de raza chilena que son faenados junto con los demás animales.

 

A nivel nacional el balance es igualmente preocupante. Esto porque, en promedio, al año se logra detener a poco más de 500 personas, de las cuales sólo un 3% recibe una condena definitiva.

 

“La alta impunidad en torno a este delito, sumado al cada vez menor interés de denunciar por parte de los afectados, nos motivó a impulsar este cambio legislativo con el objeto de combatir la cadena comercial completa que se desarrolla en torno al robo de animales. Queremos terminar con este tipo de ataque que afecta principalmente a los más pobres”, señaló el ministro de Agricultura, Luis Mayol.

 

Mayor control y sanción

 

Desde un enfoque preventivo, la ley apunta a reducir el ámbito de acción de la cadena ilícita que se desarrolla con posterioridad al robo de animales. En ese sentido, Mayol destacó que “el Gobierno asumió como parte central de su programa de trabajo combatir la delincuencia, por lo que la promulgación de esta ley apunta en el sentido correcto. No descansaremos hasta lograr nuestros objetivos de restablecer la tranquilidad y la paz en el mundo rural”.

 

Uno de los aspectos determinantes es el aumento de las atribuciones fiscalizadoras del Servicio Agrícola y Ganadero, SAG, y también de Carabineros, dos instancias que tanto particularmente como en conjunto fiscalizan y controlan la eventual ocurrencia de abigeato en el territorio nacional.

 

“Poner en práctica esta ley es de tanta importancia para el campo chileno, que el hecho de que al SAG se le den atribuciones para poner freno al abigeato es un motivo de mucha satisfacción para la institución. Esto significará una mayor labor de todas nuestras oficinas regionales y sectoriales, mejor fiscalización y sanciones efectivas contra los responsables de estos actos delictuales”, comenta el director nacional del SAG, Aníbal Ariztía.

 

Otro factor importante es que esta ley dispone el cambio de la antigua Guía de Libre Tránsito como documento que permite realizar el transporte de ganado, el que en la práctica se ha convertido en un instrumento obsoleto para el control de este ilícito. Desde ahora, se utilizará el Formulario de Movimiento Animal, un documento más completo, moderno y que forma parte del sistema de trazabilidad animal oficial, cuya finalidad es optimizar el seguimiento del ganado. Esta nueva herramienta permitirá un control adecuado de los medios de transporte, que tienen la obligación de portar este Formulario para dejar constancia que su carga está en regla.

 

“Contiene información sobre el predio del cual proviene el animal, el propietario de las cabezas de ganado, los folios de registro y la firma de los responsables del traslado, entre otros antecedentes. Gracias a esta herramienta y con nuestra fiscalización, especialmente en las rutas, esperamos poder entregar la tranquilidad que merecen los campesinos”, señala Ariztía.

 

En la práctica, las facultades del SAG se traducen en acciones concretas: en caso de detectar carga indocumentada y previa autorización del director regional de la institución, los fiscalizadores podrán ordenar la retención temporal o traslado de los elementos, insumos, productos e incluso el vehículo en que se transportan, entre otras medidas.

 

Además, la ley establece que los dueños, gerentes o empleados de ferias de ganado y mataderos no podrán recibir, rematar ni faenar ganado sin que, previamente, hayan recepcionado el o los Formularios de Movimiento Animal respectivo, emitidos en el establecimiento de origen. En caso de infringir esta obligación, arriesgan multas de 1 a 50 UTM, sin perjuicio del derecho del dueño de los animales para accionar en contra de la feria o establecimiento donde fueron faenados.

 

Respecto a lo anterior, cabe destacar también el artículo 456° bis A del Código Penal, que dispone que “quien conociendo su origen o no pudiendo menos que conocerlo, tenga en su poder, a cualquier título, especies objeto de abigeato y las transporte, compre, venda, transforme o comercialice en cualquier forma, aun cuando ya hubiese dispuesto de ellas, enfrentará una multa de setenta y cinco a cien unidades tributarias mensuales, pudiendo el juez disponer la clausura definitiva del establecimiento”.

 

Testimonio

 

Andrés Vicuña, criador de caballos de Melipilla, Región Metropolitana, cuenta su amarga experiencia como víctima de abigeato, delito por el que el año pasado perdió 4 caballos que como amante del rodeo poseía y preparaba para la temporada.

 

“Yo estando a metros de la pesebrera de los caballos que tenía, vi cómo llegaron rápidamente estos delincuentes y rompieron los candados. Se llevaron mis animales a kilómetro y medio cerca de la carretera y ahí mismo los carnearon. Una persona cercana al lugar vio que pasaba algo extraño y los intimidó, por lo que los cuatreros arrancaron dejando la carne y unos maletines. Lamentablemente, a pesar de realizar la denuncia, no fue posible dar con los responsables del ataque”.

 

Por ello, Vicuña afirma que “estamos esperanzados con esta nueva ley y las facilidades que tendrá el SAG y Carabineros, con lo que tendremos un control totalmente distinto. Lo único que esperamos es que esta situación se acabe, podamos trabajar en calma y tanto los productores como los que somos amantes del rodeo podamos criar en paz a nuestros animales”.

 

Una visión positiva es la que comparte Rigoberto Turra, presidente del Movimiento Unitario Campesino y Etnias de Chile, Mucech. “Para el pequeño agricultor que con esfuerzo mantiene un número reducido de ganado era complicado denunciar estos robos, por los trámites judiciales y los gastos que esto genera. Con este reforzamiento en el control preventivo del abigeato, sin duda estos campesinos se ven directamente beneficiados”, afirma.

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